
Otra vez me encuentro sola, en el lugar en el que miro sin poder hacer nada, cómo todos se alejan de mí. Cada quien sigue su rumbo, no hay vuelta atrás o nada que yo pueda hacer para detener el rumbo inevitable de este loco viaje que todos debemos recorrer, solos o acompañados, felices o miserables.
Sólo me resta mirar como yo misma alejo lentamente al mundo que me rodea, y mis intentos por ignorar mi fracaso en cada uno de los aspecto en lo que tan segura me sentía. Y qué se puede hacer ante esta irremediable situación... nada. Porque así es como a veces la vida pasa y sin darnos cuenta de repente en algún momento, todos llegamod al mismo lugar, temporal o permanente, pero siempre conocemos esa sensación vacía.
Vacía, así justamente es como me siento ahora, sin nadie y sin nada, pero así es como llegamos al mundo y como nos vamos, no nos llevamos a nadie, no venimos con nadie, solamente somos un individuo más en el mundo que vive su vida por si mismo.
Aprender a vivir y a pasar por encima de las diferentes situaciones que se nos ponen en frente,porque de eso se trata la vida, y nadie sabe de qué manera vivirla. Vamos aprendiendo, sufriendo y riendo y eso es lo que todos estamos destinados a tener.
-Dulce Muro
No hay comentarios:
Publicar un comentario